Pero el 8M no es un fin en sí mismo. Es un empujón, una explosión de energía y rabia contenida que necesita sostenerse en el tiempo y echar raíces en los barrios de nuestro distrito. Porque la lucha feminista no solo está en las grandes manifestaciones: está en las vecinas, en los centros de salud, en el ocio libre, en los patios de los colegios e institutos, en los centros de mayores, en los espacios de igualdad, en defender el derecho a un hogar, en todo lo que habitamos cada día. Está, sobre todo, en el portal de casa.
Por eso, desde la asamblea feminista 8M Latina, queremos invitar a todas las vecinas a seguir construyendo juntas. Queremos que lo vivido el 8 de marzo en las calles se traduzca en organización entre vecinas, en encuentros donde podamos debatir, planificar y acompañarnos.
¿Nos vemos el domingo 29 de marzo a las 11:00 en El Santa?